Placas solares para empresas: cómo plantear una instalación fotovoltaica rentable y bien dimensionada

Placas solares para empresas: cómo plantear una instalación fotovoltaica rentable y bien dimensionada

Cuando una empresa empieza a valorar la instalación de placas solares, es habitual que las primeras preguntas sean cuánto puede ahorrar, cuántos paneles necesita o cuánto tardará en recuperar la inversión.

Son preguntas importantes, pero llegan después de otra mucho más relevante: ¿qué instalación necesita realmente ese negocio?

Una nave industrial, un comercio o unas oficinas pueden tener superficies similares y, sin embargo, necesitar proyectos fotovoltaicos completamente diferentes. Los horarios de actividad, la curva de consumo, las características de la cubierta, las sombras o las previsiones de crecimiento influyen directamente en el diseño.

Por eso, una instalación de placas solares para empresas no debería empezar contando paneles, sino entendiendo cómo funciona el negocio.

En Marcomu abordamos los proyectos de energías renovables desde esa perspectiva: estudiar primero las necesidades reales de la instalación para plantear después una solución técnica adecuada.

¿Cómo funciona el autoconsumo fotovoltaico en una empresa?

Una instalación de autoconsumo permite que una empresa genere electricidad mediante paneles fotovoltaicos y utilice esa energía para cubrir parte de su propia demanda.

Para una empresa, una de las cuestiones más importantes es la coincidencia entre cuándo produce energía la instalación y cuándo la consume el negocio.

Pensemos, por ejemplo, en dos naves que consumen la misma cantidad de electricidad al año. Una concentra buena parte de su actividad de lunes a viernes durante el día y otra tiene un patrón de producción diferente. Aunque el consumo anual sea idéntico, no tiene por qué serlo la instalación fotovoltaica más adecuada para cada una.

De ahí que la factura anual sea solo uno de los datos que deben estudiarse.

¿Qué empresas pueden plantearse instalar placas solares?

El autoconsumo fotovoltaico puede estudiarse en actividades muy diferentes: industrias, naves, comercios, oficinas, centros logísticos, grandes superficies o empresas con varias ubicaciones.

Más que el sector al que pertenece el negocio, importan sus características concretas: cuánta electricidad necesita, cuándo la consume y qué posibilidades ofrece el inmueble para producirla.

En entornos empresariales, además, la fotovoltaica puede formar parte de una estrategia energética más amplia. La climatización, la iluminación o las propias instalaciones eléctricas también intervienen en el consumo total de un edificio o centro de trabajo.

¿Cuánto puede ahorrar una empresa con placas solares?

No hay un porcentaje de ahorro que pueda aplicarse a cualquier empresa.

Para calcularlo hay que conocer, entre otras cuestiones, el consumo del negocio, sus horarios de actividad, la producción prevista de la instalación y qué parte de esa energía puede aprovecharse directamente.

Por eso, un cálculo realizado únicamente a partir de los metros cuadrados de cubierta o de una factura aislada no ofrece toda la información necesaria.

Una empresa con un consumo importante durante las horas de producción solar puede presentar unas condiciones muy distintas a otra cuya demanda se concentre principalmente en otros momentos.

El objetivo del estudio previo es determinar qué instalación tiene sentido para ese patrón de consumo concreto.

Detrás de un presupuesto solar: así trabajamos en Marcomu

Un presupuesto fotovoltaico no debería empezar con un precio por panel.

Antes de plantear una solución hay que conocer qué ocurre dentro del negocio y qué nos vamos a encontrar en el edificio.

Primero analizamos cuándo consume la empresa

El consumo anual nos proporciona información, pero necesitamos conocer cómo se distribuye.

Analizamos las curvas de carga para estudiar los patrones de consumo por franjas horarias y comprobar cómo encajan con la producción fotovoltaica prevista.

También tenemos en cuenta los periodos de menor actividad.

Una nave puede tener un consumo elevado de lunes a viernes y reducir considerablemente su actividad durante el fin de semana. Si solo utilizáramos el consumo anual para dimensionar la instalación, estaríamos dejando fuera una parte importante de la realidad del negocio.

También preguntamos qué puede ocurrir en el futuro. La incorporación de maquinaria, una ampliación de las instalaciones o nuevas necesidades eléctricas pueden modificar el consumo de la empresa y conviene tenerlas presentes desde el principio.

Después hay que mirar la cubierta

Las herramientas de cálculo, los planos y las imágenes aéreas son útiles durante el estudio de una instalación fotovoltaica, pero no sustituyen todas las comprobaciones que pueden realizarse sobre el terreno.

En una nave industrial hay que estudiar las características y el estado de la cubierta, la estructura disponible, la orientación, los obstáculos existentes y el sistema de fijación que requerirá la instalación.

Y también hay elementos que desde una pantalla pueden pasar desapercibidos.

Una chimenea, un elemento de la propia cubierta o una construcción próxima pueden generar sombras que condicionen la distribución de los módulos.

Por eso la superficie disponible es importante, pero no toda la superficie disponible tiene necesariamente el mismo valor para una instalación fotovoltaica.

Cinco cosas que comprobamos en una nave antes de plantear la instalación

Cuando visitamos una nave industrial hay cinco cuestiones que nos interesan especialmente.

1. El estado y las características de la cubierta

Comprobamos sobre qué superficie se plantea realizar la instalación, su estado y los elementos estructurales que debemos tener en cuenta.

2. La ubicación de los cuadros eléctricos

Estudiamos dónde se encuentran los cuadros y los puntos de conexión. Las distancias y el recorrido del cableado forman parte del diseño técnico y deben contemplarse desde el principio.

3. Las sombras que no siempre se ven desde arriba

Revisamos chimeneas, elementos de cubierta, construcciones próximas y otros obstáculos que puedan afectar a la producción.

Una sombra aparentemente pequeña puede obligar a replantear la distribución de los paneles o la configuración de una parte de la instalación.

4. Las posibilidades de crecimiento

La instalación se diseña para las necesidades actuales, pero también interesa conocer los planes de la empresa.

Si está prevista una ampliación, la incorporación de nueva maquinaria o un aumento del consumo, conviene saberlo antes de diseñar el proyecto.

5. El acceso para mantenimiento

Hay que prever cómo se accederá posteriormente a la instalación para realizar las labores de revisión y mantenimiento de forma adecuada y segura.

¿Cuántas placas solares necesita una empresa?

La respuesta no empieza por un número.

Dos empresas pueden disponer exactamente de los mismos metros cuadrados de cubierta y necesitar una cantidad diferente de paneles.

En Marcomu buscamos el equilibrio entre la producción fotovoltaica y el consumo real de la empresa, evitando plantear la instalación simplemente con el objetivo de ocupar toda la superficie disponible.

Para dimensionarla hay que valorar conjuntamente el consumo, los horarios de actividad, las características del inmueble y la producción que puede obtenerse.

También hay que estudiar qué ocurre con la energía generada cuando el negocio demanda menos electricidad.

En definitiva, dimensionar bien no significa instalar más paneles, sino instalar los que tengan sentido para ese proyecto.

Placas solares para naves industriales: particularidades que hay que tener en cuenta

Las naves industriales suelen ofrecer grandes superficies de cubierta, lo que puede convertirlas en ubicaciones interesantes para instalaciones fotovoltaicas.

Pero una cubierta grande, por sí sola, no garantiza que el proyecto sea adecuado.

Hay que estudiar tanto el edificio como la actividad que se desarrolla en su interior. Una nave destinada a almacenamiento no tendrá necesariamente el mismo comportamiento energético que otra con maquinaria funcionando durante toda la jornada.

También cambia el planteamiento cuando la empresa prevé aumentar su capacidad productiva.

Por eso, en proyectos industriales analizamos el consumo actual sin perder de vista las necesidades que pueden aparecer posteriormente.

Autoconsumo en comercios, oficinas y grandes superficies

La fotovoltaica empresarial tampoco se limita a las naves industriales.

Comercios, oficinas y grandes superficies pueden presentar consumos importantes asociados a climatización, iluminación, equipos informáticos, refrigeración y otros sistemas.

En estos casos tiene especial sentido observar el edificio como un conjunto.

Marcomu trabaja en climatización, electricidad, telecomunicaciones, energías renovables y legalizaciones técnicas, por lo que un proyecto energético puede analizarse teniendo en cuenta diferentes instalaciones que intervienen en el funcionamiento cotidiano de la empresa.

Errores que encontramos al revisar instalaciones fotovoltaicas existentes

No todos los problemas de una instalación solar proceden de los paneles.

Cuando revisamos instalaciones ya ejecutadas podemos encontrarnos con problemas derivados del planteamiento inicial, como configuraciones eléctricas mejorables, inversores que no responden adecuadamente a las características del sistema o distribuciones de módulos en las que determinadas sombras terminan afectando al rendimiento.

Otro punto especialmente importante es la monitorización.

Saber cuánto debería producir una instalación y comprobar cuánto está produciendo realmente permite detectar incidencias y pérdidas de rendimiento.

Sin un seguimiento adecuado, una reducción de producción puede pasar inadvertida durante más tiempo del deseable.

Por eso, una instalación fotovoltaica no debería considerarse únicamente una obra que termina cuando empiezan a producir los paneles. También hay que pensar en cómo se va a controlar y mantener posteriormente.

¿Cómo se desarrolla un proyecto fotovoltaico para una empresa?

Aunque cada instalación requiere su propio estudio, el proceso puede resumirse en varias fases.

Primero necesitamos conocer el consumo y las necesidades de la empresa. Después estudiamos las características del inmueble y comprobamos la viabilidad técnica del proyecto.

Con esa información se dimensiona la instalación y se define la solución que se va a ejecutar.

Después llega la instalación propiamente dicha y, junto a ella, una parte que no conviene dejar para el final: la tramitación y legalización correspondiente.

La legalización también forma parte de la instalación

Colocar los paneles no significa que el trabajo administrativo haya terminado.

Las instalaciones fotovoltaicas están sujetas a procedimientos técnicos y administrativos que pueden variar según las características del proyecto.

Por eso, la tramitación debe contemplarse desde el inicio y no como algo independiente que se resolverá después del montaje.

Marcomu integra las legalizaciones técnicas dentro de sus áreas de especialización. Para una empresa, centralizar la parte técnica y administrativa también evita tener que coordinar por separado a distintos interlocutores.

Instalación de placas solares para empresas en Talavera de la Reina, Toledo y Madrid

Marcomu tiene su sede en La Pueblanueva (Toledo), muy próxima a Talavera de la Reina, pero su ámbito de actuación no se limita a su entorno inmediato.

Trabajamos con empresas y proyectos en diferentes ubicaciones y contamos con una red de colaboradores técnicos que permite ampliar la cobertura cuando las necesidades del cliente lo requieren.

Esto adquiere especial importancia cuando una empresa dispone de varios centros, establecimientos o instalaciones y quiere trabajar con un único interlocutor técnico.

Una compañía puede necesitar actuar sobre una nave en Talavera de la Reina, unas oficinas en Toledo o establecimientos situados en Madrid sin querer gestionar cada proyecto de forma completamente independiente.

El objetivo es mantener una misma forma de trabajar: análisis previo, rigor técnico, coordinación y cumplimiento normativo.

Placas solares y eficiencia energética: mirar más allá de la cubierta

La factura eléctrica de una empresa no depende únicamente de dónde obtiene la energía. También depende de cómo la utiliza.

Antes de pensar exclusivamente en producir más electricidad, puede ser conveniente conocer dónde se concentra el consumo y si existen otras instalaciones susceptibles de mejora.

Climatización, iluminación y equipamiento eléctrico forman parte de esa ecuación.

Por eso entendemos la fotovoltaica como una pieza dentro de una estrategia más amplia de eficiencia energética para empresas.

Una instalación bien dimensionada puede ayudar a reducir la energía adquirida de la red. Pero si además conocemos cómo consume el edificio, podemos tomar decisiones con una visión mucho más completa.

¿Por qué confiar un proyecto fotovoltaico empresarial a Marcomu?

Marcomu Instalaciones trabaja desde 2004 en proyectos técnicos relacionados con climatización, electricidad, telecomunicaciones, energías renovables y legalizaciones.

Nuestro trabajo no consiste únicamente en instalar equipos. Buscamos conocer primero las necesidades de cada instalación para poder plantear una solución adecuada, ejecutarla correctamente y acompañar al cliente en los aspectos técnicos y administrativos asociados al proyecto.

En instalaciones empresariales esto resulta especialmente importante: detrás de una cubierta hay una actividad que no puede detenerse, unos costes que controlar y unas necesidades que pueden cambiar con el tiempo.

Por eso, antes de decirte cuántas placas necesita tu empresa, preferimos estudiar cómo consume energía.

Si estás valorando una instalación de autoconsumo para una nave, comercio, oficina o centro de trabajo, contacta con Marcomu para estudiar las necesidades de tu proyecto.

Preguntas frecuentes sobre placas solares para empresas

¿Compensa instalar placas solares en una empresa?

Depende del consumo, los horarios de actividad, las características del inmueble y de cómo se dimensione la instalación. Para valorar si el autoconsumo resulta adecuado es necesario estudiar el caso concreto de la empresa.

¿Cuántas placas solares necesita una nave industrial?

No puede determinarse únicamente por los metros cuadrados de la nave. Hay que analizar el consumo eléctrico, cuándo se produce ese consumo, las características de la cubierta, la potencia de los módulos y el diseño de la instalación.

¿Es necesario consumir toda la electricidad que producen los paneles?

No necesariamente. La gestión de la energía que no se consume en el momento en que se produce dependerá de la modalidad y configuración de la instalación. Este aspecto debe tenerse en cuenta durante su dimensionamiento.

¿Qué se estudia antes de instalar placas solares en una empresa?

Entre otros aspectos, se analiza el consumo y sus horarios, las características de la cubierta, las sombras, los puntos de conexión eléctrica, la superficie disponible, las posibilidades de ampliación y las necesidades de acceso y mantenimiento.

¿Se pueden instalar placas solares en una nave industrial?

Sí, siempre que el proyecto sea viable desde el punto de vista técnico y se cumplan los requisitos aplicables. Las características de la cubierta y de la instalación eléctrica deben estudiarse antes de definir el proyecto.

¿Hay que legalizar una instalación fotovoltaica para una empresa?

Sí, deben cumplirse los procedimientos técnicos y administrativos que correspondan a las características concretas de la instalación. La tramitación y legalización deben contemplarse como parte del proyecto y no únicamente después de instalar los paneles.

¿Marcomu instala placas solares en Talavera de la Reina, Toledo y Madrid?

Marcomu tiene su sede en La Pueblanueva (Toledo) y cuenta con capacidad de actuación más allá de su entorno inmediato mediante su red de colaboradores técnicos. La cobertura y las necesidades concretas se estudian en función de cada proyecto.

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