Las cubiertas de las naves industriales pueden ofrecer una superficie muy interesante para producir energía solar. Pero disponer de muchos metros cuadrados de tejado no significa que la mejor opción sea llenarlos de placas solares.
En una instalación fotovoltaica industrial hay que estudiar conjuntamente el consumo eléctrico de la empresa, cuándo se produce ese consumo, las características y el estado de la cubierta, la actividad de la nave y las necesidades energéticas que pueda tener el negocio en el futuro.
Por eso, antes de decidir cuántas placas solares instalar en una nave industrial, conviene analizar el proyecto desde una perspectiva más amplia.
¿Qué hay que estudiar antes de instalar placas solares en una nave industrial?
Una instalación fotovoltaica industrial debe diseñarse para las condiciones reales de la empresa y del edificio.
Dos naves con una superficie de cubierta similar pueden necesitar instalaciones muy diferentes. Una fábrica con maquinaria funcionando durante buena parte del día no presenta el mismo perfil energético que una nave utilizada principalmente como almacén.
Antes de plantear la instalación habrá que analizar, entre otros aspectos:
- consumo eléctrico y distribución del consumo durante el día;
- superficie realmente aprovechable de la cubierta;
- características y estado de la estructura;
- orientación, inclinación y posibles sombras;
- maquinaria y otros equipos con un consumo eléctrico importante;
- horarios y turnos de producción;
- previsiones de crecimiento de la empresa;
- accesibilidad para las tareas posteriores de revisión y mantenimiento.
El objetivo no debería ser instalar el mayor número posible de paneles, sino plantear una instalación coherente con las necesidades presentes y futuras de la nave.
La cubierta de la nave: no todos los metros cuadrados son aprovechables
La superficie total de una cubierta no equivale necesariamente a la superficie disponible para instalar módulos fotovoltaicos.
En una nave industrial pueden existir lucernarios, equipos de climatización, salidas de ventilación, chimeneas, zonas de sombra u otros elementos que condicionen la distribución de los paneles.
También debe estudiarse la propia cubierta: su tipología, antigüedad, estado de conservación y capacidad para admitir la solución proyectada.
El IDAE contempla específicamente las instalaciones fotovoltaicas sobre cubiertas y distingue, entre otras configuraciones, los montajes sobre tejados inclinados y las instalaciones en cubiertas planas mediante estructuras que proporcionan inclinación a los módulos. Idae
Por tanto, antes de hablar de potencia instalada conviene saber qué parte de la cubierta puede utilizarse realmente y en qué condiciones.
¿La estructura de la nave soporta una instalación fotovoltaica?
Este es uno de los puntos que no deberían darse por supuestos.
La incorporación de paneles, sistemas de fijación y demás elementos supone introducir nuevas cargas y condicionantes sobre una estructura existente. Además, la solución debe contemplar las acciones a las que estará sometida la instalación, como viento y nieve, de acuerdo con la normativa que corresponda al proyecto.
Por eso, las características estructurales de la nave deben formar parte del estudio previo.
La documentación técnica del IDAE señala expresamente que las estructuras soporte y los sistemas de fijación deben diseñarse teniendo en cuenta las cargas y las condiciones a las que estarán sometidos los módulos. Idae
En edificios antiguos o cubiertas que presentan deterioro, esta revisión adquiere todavía más importancia. Instalar primero y descubrir después que la cubierta necesita una intervención es exactamente el orden que interesa evitar.
El consumo de la nave importa más que el número de placas que caben
Una pregunta habitual es:
¿Cuántas placas solares caben en mi nave industrial?
Pero para diseñar correctamente la instalación hay otra pregunta que debe plantearse al mismo tiempo:
¿Cuánta electricidad consume la empresa y cuándo la consume?
El autoconsumo consiste precisamente en generar electricidad para utilizarla en las propias instalaciones. Por eso, el dimensionamiento debe relacionar la producción fotovoltaica prevista con la demanda energética de la actividad.
No se trata simplemente de aprovechar cada metro cuadrado disponible.
Una cubierta muy grande puede permitir instalar mucha potencia, pero eso no significa automáticamente que esa potencia sea la más adecuada para el negocio.
Maquinaria y procesos industriales: conocer dónde está el consumo
En una nave industrial, buena parte de la demanda eléctrica puede estar vinculada directamente al proceso productivo.
Motores, maquinaria, sistemas de frío, climatización, compresores, bombas, iluminación, equipos informáticos o líneas de producción pueden generar perfiles de consumo muy diferentes.
Por eso es importante conocer no solo cuánto consume la empresa al año, sino cómo se distribuye ese consumo.
Esta información permite estudiar cuánto puede coincidir la producción fotovoltaica con las necesidades eléctricas reales de la actividad y plantear el dimensionamiento en consecuencia.
Los horarios de trabajo también influyen
El horario de actividad es especialmente relevante en autoconsumo industrial.
Una nave cuya mayor demanda eléctrica se produce durante las horas de actividad diurna presenta una situación diferente a otra cuyo consumo se concentra principalmente durante la noche.
También pueden existir:
- uno, dos o tres turnos de trabajo;
- diferencias entre días laborables y fines de semana;
- temporadas de mayor producción;
- paradas programadas;
- procesos que funcionan de forma continua.
Analizar estas variaciones ayuda a evitar una instalación basada únicamente en el consumo anual, que por sí solo no explica cuándo necesita electricidad la empresa.
Pensar también en las ampliaciones futuras
Una instalación fotovoltaica no debería proyectarse mirando únicamente la situación actual.
Antes de dimensionarla conviene conocer si la empresa tiene previsto incorporar nueva maquinaria, ampliar una línea de producción, electrificar determinados procesos, instalar puntos de recarga o aumentar sus instalaciones.
Una empresa puede tener hoy un determinado perfil de consumo y modificarlo de forma importante dentro de unos años.
Incorporar estas previsiones desde el inicio permite estudiar el proyecto con una visión a largo plazo y valorar qué solución resulta más adecuada para la evolución prevista del negocio.
Mantenimiento y accesibilidad de la instalación
El proyecto tampoco termina cuando se colocan los paneles.
La instalación debe permitir realizar adecuadamente las operaciones de inspección, mantenimiento y, cuando sea necesario, sustitución de componentes.
La propia documentación técnica del IDAE contempla que el diseño de las estructuras tenga en cuenta tanto el montaje y desmontaje como la posible sustitución de elementos. Idae
En una nave industrial esto resulta especialmente importante porque pueden coexistir en cubierta instalaciones de climatización, ventilación u otros equipos que también necesitan mantenimiento.
Una buena planificación debe facilitar el acceso a estos elementos y evitar que unas instalaciones interfieran innecesariamente con otras.
Entonces, ¿cuántas placas solares necesita una nave industrial?
No existe una cifra válida para todas las naves.
La potencia adecuada dependerá de la combinación de varios factores:
consumo eléctrico + perfil horario + características de la cubierta + superficie aprovechable + actividad industrial + previsiones futuras.
Por eso, utilizar únicamente los metros cuadrados de cubierta como criterio para calcular el número de paneles puede conducir a un planteamiento poco ajustado a las necesidades reales.
El estudio previo permite pasar de “¿cuántas placas caben?” a una pregunta mucho más útil:
“¿qué instalación fotovoltaica tiene sentido para esta nave y para la forma en que trabaja esta empresa?”
Placas solares para naves industriales dentro de una estrategia energética de empresa
La fotovoltaica de una nave no debería analizarse como una actuación aislada.
Puede formar parte de una estrategia más amplia destinada a mejorar la eficiencia energética de la empresa y reducir su dependencia de la electricidad adquirida de la red.
Si estás valorando el proyecto desde una perspectiva más general, en nuestra guía sobre placas solares para empresas explicamos cómo abordar una instalación fotovoltaica empresarial desde el análisis del consumo hasta su dimensionamiento y rentabilidad.
En Marcomu estudiamos las características de cada instalación y las necesidades energéticas de la actividad antes de plantear la solución fotovoltaica. La superficie disponible es importante, pero el proyecto debe empezar por entender cómo funciona la empresa que hay debajo de esa cubierta.
Preguntas frecuentes sobre placas solares en naves industriales
¿Se pueden instalar placas solares en cualquier nave industrial?
No debe darse por hecho. Hay que estudiar las características de la cubierta, su estado, la estructura, la superficie aprovechable y las condiciones específicas del proyecto antes de determinar la solución.
¿Cuántas placas solares necesita una nave industrial?
Depende del consumo eléctrico, de cuándo se produce, de la superficie aprovechable, de las características de la instalación y de las necesidades previstas de la empresa. Los metros cuadrados de cubierta por sí solos no permiten determinar correctamente el número de paneles.
¿Es importante el horario de producción de la empresa?
Sí. Conocer cuándo se concentra el consumo permite comparar la demanda eléctrica de la actividad con las horas de producción fotovoltaica y dimensionar mejor la instalación.
¿Hay que revisar la estructura antes de instalar paneles solares?
Las condiciones estructurales y las cargas asociadas a la solución proyectada deben analizarse. Esto cobra especial importancia en naves antiguas o cubiertas cuyo estado de conservación genere dudas.
¿Se debe tener en cuenta una futura ampliación de la fábrica?
Sí. Si está previsto incorporar maquinaria, ampliar la producción o aumentar la demanda eléctrica, conviene contemplarlo durante el estudio inicial para evitar diseñar únicamente para la situación presente.
¿Las placas solares de una nave industrial necesitan mantenimiento?
La instalación debe plantearse teniendo en cuenta las futuras tareas de inspección y mantenimiento y permitiendo el acceso adecuado a sus componentes y a otros equipos presentes en la cubierta.